La música electrónica siempre ha sido sinónimo de libertad, exploración y comunidad. Desde los clubes subterráneos hasta los festivales masivos, la escena ha representado un espacio donde el sonido, la identidad y la experiencia colectiva se encuentran. Sin embargo, a medida que la cultura electrónica crece, también lo hace la responsabilidad que la rodea.
En FEQ FM, creemos firmemente que hablar de música electrónica no significa ignorar el contexto en el que ocurre. Los festivales, los clubs y la radio no existen en una burbuja: forman parte de una industria global que debe evolucionar junto con sus audiencias.
La conversación sobre seguridad, bienestar y conciencia dentro de la escena no busca señalar ni estigmatizar, sino madurar. La electrónica ya no es un movimiento marginal; es una cultura consolidada que influye en millones de personas alrededor del mundo. Y como toda cultura influyente, necesita criterio, información y equilibrio.
Ser una radio y un medio especializado implica ir más allá de la playlist. Implica informar, analizar y contextualizar. Celebrar la música, sí, pero también cuestionar prácticas, visibilizar cambios y amplificar lo que construye una escena más sana y sostenible.
La evolución sonora siempre ha sido parte del ADN electrónico. Hoy, esa evolución también debe reflejarse en cómo se organizan los eventos, cómo se protege a la audiencia y cómo los medios decidimos contar las historias que rodean a la música que amamos.
La electrónica no solo se escucha.
Se vive.
Y como toda experiencia colectiva, merece conciencia, respeto y visión a futuro.